sábado, 24 de noviembre de 2018

Y al final es lo mismo
Un perro en una perrera buscando con la mirada la complicidad de un humano para que sea su dueño y le use a su antojo. Como compañero de paseo o de caza o para guardar su casa. Para ser entrenado en lo que el humano quiera que sea. Hasta para aguantar sus necesidades para no hacerlas en sitios inconvenientes.
Lo mismo hago yo. Lo mismo hacemos algunos.
Olvidando o no creyendo o simplemente asumiendo el delito de ser lobo. Salvaje. Indómito. Por comodidad o por no querer o poder creer en la posibilidad.
Estos pensamientos me remueven

No hay comentarios: