sábado, 23 de febrero de 2013
Ayer a las 8 de la tarde mas o menos.
Estaba en casa solo, perdiendo el tiempo basicamente, cuando de repente me senti fisicamente agotado. Casi diria que me sentia enfermo, pero no fue asi. No tenia fiebre, no me dolia nada. Tenia mucho frio, eso si, y un sueño brutal.
Me meti en la cama y de repente me senti tan a gusto, tan en paz, que me quede dormido si pensarlo. Y no recuerdo sueños. No tengo imagen alguna en ese sentido. Solo se que me desperte a las 4 de la mañana.
Generalmente cuando me despierto a esas horas, y no es algo extraño teniendo en cuenta los cambios drasticos de horario que tengo por mi trabajo y lo desconexo de mis ciclos de sueño, me suele provocar angustia despertarme a esas horas. Sin embargo esta vez no. En realidad ha sido algo placentero. Estaba en paz. Caminaba por la casa a oscuras sintiendo que asi era como tenisn que ser las cosas.
Como tampoco era cuestion de estar sin hacer nada durante esas primeras horas del dia me hice algo de comida y despues puse a fregar los platos y a ordenar un poco mi habitacion. Todo esto mientras veia el atlas de las nubes. Que no voy a decir que me haya parecido una pelicula impresionante pero se que deja un extraño buen gusto. Esta plagada de mensajes trancendebtes algunos de los cuales son como frases sueltas de libro de autoayuda y de vez en cuando sale el mensjae mesianico de turno. La idea del sacrificio a primera vista inutil que con el tiempo y sin necesidad de quererlo provoca un cambio. Nada que no haya visto ya mil veces. Nada que no me sepa de memoria. Aun asi ha estado bien
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario